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La tierra prometida de la marihuana medicinal siempre ha estado en Israel

Publicado el : 19/09/2017 12:16:08
Categorías : Noticias Cannabicas Internacionales

La tierra prometida de la marihuana medicinal siempre ha estado en Israel

Y no lo decimos a la ligera. Israel puede producir en cuestión de meses la marihuana suficiente para abastecer toda la demanda de Estados Unidos, el gran consumidor internacional. 

Pero, ¿cómo es que este territorio popular desde la Biblia está dominando la investigación de la planta? Sencillo, su gobierno lo permite y no pone las pesadas trabas de otras naciones. Esto ha hecho que los paisajes de Israel se pinten completamente de verde, permitiendo acres enteros de cultivo y varios más dedicados específicamente a la investigación, producción y distribución de marihuana medicinal.

Tan solo una empresa, Breath of Life Pharma, puede generar hasta 80 toneladas de cannabis al año sin ningún problema. Esta cantidad no la producen ni enormes estados como Colorado, en Estados Unidos. La comparativa es necesaria, ya que la nación más poderosa de América está considerada por muchas personas como la más permisiva y fructífera del mundo respecto a temas cannábicos. Gran error, cuando su propio gobierno la sataniza tanto como al terrorismo.

Israel, tierra sagrada

Tenemos que aclarar algo antes de poner en duda el poder cannábico de Israel: fue justo ahí en donde el THC (tetrahidrocannabinol) y el sistema endocannabinoide fueron descubiertos por primera vez. Todo gracias a enormes esfuerzos de investigación médica comandamos por médicos locales, como el doctor Raphael Mechoulam.

Así que es correcto decir que la marihuana medicinal está marcada con un enorme sello israelí. Además de que el gobierno de Benjamin Netanyahu mantiene una total apertura y apoyo para hacer de Israel la nación que más ensayos clínicos realiza a la cannabis en el mundo. Colocando a la nación en donde vivió Cristo como el lugar ideal para conocer a fondo la marihuana y sus bondades médicas.

Esto está llamando la atención de grandes empresarios estadounidenses que ven en su país una maraña legal que entorpece el correcto análisis de la planta. Si bien Israel planea despenalizar el consumo de marihuana recreativa, sus leyes aún se enfocan en el consumo medicinal, su gran fuerte. Pero, a pesar de lo que imaginemos, los políticos locales están abiertos al consumo responsable de sus ciudadanos. “El consumo de cannabis entra dentro del espacio de las libertades individuales en el que el estado no debe intervenir si no se causa daño a nadie”, señala la diputada Shelly Yacimovich.

En una nación de casi 9 millones de habitantes, son más de 25 mil personas las que consumen cannabis medicinal autorizadas por su gobierno. Del total de personas que habitan este antiguo país, al menos un millón de ellos se declara consumidor constante de marihuana, por lo que es un país activo y consciente de su papel cannábico en el mundo.

Del lado industrial, Israel está abriéndole las puertas a sus empresas cannábicas. Ahora que el gobierno ha aprobado la exportación de productos medicinales, las empresas esperan obtener una mayor parte del mercado. Si bien Canadá es el que controla en este momento las exportaciones de fármacos derivados de la cannabis, Israel sin duda les representará una fuerte competencia a nivel mundial. Sobre todo porque en juego está la venta al mercado de Estados Unidos. Mientras Canadá puede exportarles fármacos sin problemas, Israel aún tiene ciertas trabas para acceder a ese poderoso mercado consumidor.

Las cosas parece que cambiarán pronto. Mientras que la importación de cannabis en los Estados Unidos es ilegal bajo la ley federal, las empresas israelíes pueden evitar esta norma ajustándose a los estatutos de la FDA (Food and Drug Administration). Según esta, nada les impide ingresar sus productos a Estados Unidos, siempre y cuando cumplan con los arduos requisitos de la agencia para la aprobación de los fármacos. Lo que hace que la negativa de Trump hacia la cannabis sea un proceso más que pueden saltarse por la vía legal.

Estados Unidos quiere cannabis israelí

“Es necesario estudiar la marihuana en entornos de ensayos clínicos para evaluar la seguridad y la efectividad de la cannabis para uso médico”, señala la ley de la FDA. Si bien ya han aceptado algunos fármacos derivados de la cannabis, falta mucho más avance para que los pacientes norteamericanos puedan acceder a tratamientos extranjeros de calidad.

Todo depende de la cannabis botánica, un tema que en Estados Unidos es un dolor de cabeza para la investigación. En la nación americana los ensayos clínicos son tan difíciles de realizarse por las negativas legales que las empresas están buscando otros sitios en dónde realizar sin meterse en un lío legal. Y es ahí en donde la nación de Gal Gadot adquiere importancia.

Las empresas cannábicas de Estados Unidos se van para Israel para realizar las primeras fases de los ensayos clínicos que en su país están prohibidos. Después de estas, las investigaciones necesarias para la tercera fase pueden realizarse en Estados Unidos, pero sólo después del trabajo de investigación israelí. Quién lo diría, hay más apertura hacia la marihuana en Medio Oriente que en América, al menos del lado clínico.

Incluso, que Estados Unidos permita el consumo de la planta en más de 29 de sus estados es también posible gracias a las investigaciones previas elaboradas en Israel. Todo esto le dio sustento y veracidad a los argumentos que más tarde fueron llevados a las cortes estadounidenses que aprobaron la cannabis medicinal en gran parte de la nación “más poderosa del mundo”.

Los análisis israelíes “realmente abrieron la puerta para hacer del estudio de la cannabis y los cannabinoides una vía legítima para nuestros científicos e investigadores” dice el estadounidense Paul Armentano, director de la National Organization for the Reform of Marijuana Laws.

“La seriedad con la que la comunidad científica israelí se acerca a esto es incomparable”, dice Charles Pollack, director del Lambert Center for the Study of Medicinal Cannabis de la Universidad de Philadelphia. Argumentando que es solamente en Israel en donde se está forjando un hervidero de investigaciones de calidad hacia la cannabis, lo que beneficia enormemente al mundo entero.

El interés atrae grandes sumas a Israel

Son varias las empresas extranjeras, sobretodo estadounidenses, que llegan a Israel buscando aprovechar sus paraísos de investigación. Hasta el momento hay cincuenta empresas internacionales realizando investigación fuerte en el país, y muchas más están próximas a hacerlo. Esto está atrayendo a más inversionistas que tienen los bolsillos llenos de billetes verdes y la visión de que la cannabis es la industria correcta.

En dos años se esperan inversiones fuertes superiores a los 1000 millones de dólares. Lo que tiene bastante contenta a la investigación israelí, y también al gobierno. Todo derivado del increíble y arriesgado trabajo del doctor Mechoulam, hace más de cincuenta años.

Mientras el gobierno israelí invierte millones de dólares en investigación médica sobre la cannabis cada año, Estados Unidos está haciendo hace que estas mismas investigaciones sean casi imposibles en su territorio. Lo que apunta nuevamente a la cerrazón del gobierno republicano actual que no quiere saber sobre la marihuana ni sus posibilidades económicas o médicas.

Y es que para intentar investigar a la planta en un laboratorio estadounidense, se debe pasar por el ojo de la DEA, la FDA y el temido NIDA (National Institute on Drug Abuse). Esto hace que una posible investigación en Estados Unidos sea un calvario que nadie quiere vivir. La respuesta siempre estará en la nación hebrea, a unos continentes de distancia.

Son al menos 50 las empresas norteamericanas que han desarrollado absolutamente toda su investigación en laboratorios israelíes. Y actualmente se están realizando al menos 120 ensayos clínicos en todo Israel, lo que hace a esta nación la líder mundial en estudios cannábicos profundos.

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